Nott, el caballero de caballo negro, y Sid, el del caballo blanco, seguían buscando el trébol de las cuatro hojas de la suerte ilimitada. Habían pasado tres días: les quedaban cuatro (ver entradas anteriores).El cuarto día amaneció más frío. Nott estaba confuso daba vueltas a lo que le había dicho el Nomo (que era imposible que surgiera en el Bosque Encantado un trébol de cuatro hojas). Vagando por el bosque llegó al Gran Estanque. El bosque era oscuro, de una vegetación muy tupida. El estanque constituía un gran espacio abierto. Se bajó del caballo y se dispuso a beber un poco de agua. Tanto él como su caballo estaban sedientos.
Pero cuando se acercaban oyeron una voz femenina, maravillosa. Era la Dama del Estanque. Tenía una voz muy dulce, pero contrariada. ¿Qué haces haciendo ruido en mi estanque? Despertarás a los nenúfares, que duermen. Si les despiertas, por la noche no cantarán, si no cantan, su canto hace que el agua se evapore, si no se evapora, crece el estanque, si crece, muchas plantas y árboles de alrededor morirán ahogados.
Nott la interrumpió: vale, vale, no me cuentes tu vida. Sólo estoy buscando el trébol de las cuatro hojas, ¿sabes dónde puede haber uno, o lo ha habido alguna vez? La Dama del Estanque le dijo que era imposible que creciese un trébol de cuatro hojas. El agua del estanque es la única en el bosque y llega por infiltración, no hay ningún riachuelo que pueda regar constantemente un pedazo de tierra donde crezca un trébol. Porque el trébol necesita agua día y noche. Nott se enfadó mucho y casi no la escuchaba, pensaba que necesitaba encontrar a alguien que pudiese ayudarle y no quien le dijese que era imposible.
Poco después llegó Sid. Se acercó al estanque y se quedó a contemplando la maravilla del paisaje. Cuando se acercó a beber salió otra vez la Dama del Estanque. Le dijo lo mismo que a Nott. Entonces Sid le preguntó por qué no había ningún riachuelo. La Dama le dijo que porque nadie se había preocupado de descargar el agua del estanque. Ella era prisionera de las aguas porque de día vigilaba el sueño de los nenúfares y de noche no podía dormir con sus cantos. A Sid se le ocurrió que si abría una pequeña brecha en el estanque ayudaría a la Dama del Estanque, y si lo hacía de modo que el agua llegase a su parcela, crearía condiciones para que naciese el trébol. Aprovecharían la sinergia los dos. A la Dama le pareció muy bien.
Preparar las circunstancias de la buena suerte no significa buscar el propio beneficio. Crear circunstancias para que otros ganen atrae la buena suerte.
Apuntes tomados de la lectura del libro La bona sort, claus per a la prosperitat (Urano, Barcelona 2004) de Àlex Rovira Celma y Fernando Trías de Bes.
2 comentarios:
LES RECOMIENDO A TODOS LA NUEVA PELICULA DE ANDY GARCIA
"FOR GREATER GLORY" ES ESTUPENDO
QUE FUE UNA EQUIVOCACION NO SOY ANONIMO
VEAS LA PELICULA "FOR GREATER GLORY"
ES MUY BUENA
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