lunes, 11 de mayo de 2009

RECETAS PARA MORIR

Cuando leo noticias como esta no me puedo quedar indiferente. Me parece imposible que alguien se pueda quedar indiferente, por eso os la cuento. Desgraciadamente se habla y se sabe poco de estas cosas.

En Gran Bretaña, el doctor Philip Nitschke, activista desde hace tiempo a favor de la eutanasia, promueve la venta de un kit casero para ayudar a la gente a suicidarse. Esta última medida de este famoso defensor de la eutanasia está atrayendo amplias críticas en el Reino Unido, según un artículo publicado en el periódico Australian el 20 de abril.

En consecuencia, a Nitschke se le retiró la invitación para hablar en un debate el 14 de mayo que tendrá lugar en la Oxford Union (que no se bien qué es exactamente, si alguien lo sabe que lo escriba en un comentario).

Sería ilegal vender el kit, que utiliza el poder de una droga, el Nembutal, en el país de origen de Nitschke, Australia, por lo que se ha lanzado en Gran Bretaña. Un libro que publicó en 2005, "The Peaceful Pill Handbook" (Manual de la Píldora Pacífica), también se ha prohibido en Australia.

No es la primera vez que Nitschke causa líos en el Reino Unido, como explicaba el periódico Observer el 29 de marzo. El año pasado, su organización, Exit International, impartió una serie de talleres asesorando a la gente cómo suicidarse. Uno de ellos se canceló ante la oposición del consejo local de Bournemouth.

La clínica suiza para el suicidio asistido, Dignitas, también ha acaparado recientemente titulares. Dignitas acepta clientes extranjeros que buscan poner fin a sus vidas por lo que ha atraído la atención.

Según un reportaje en el Times del 3 de abril, el fundador de Dignitas, Ludwig Minelli, piensa ayudar a una mujer sanar a morir junto a su marido que es enfermo terminal. La esposa está sana, pero la pareja canadiense se comprometió a un pacto de suicidio para morir juntos.

Según el artículo, Minelli describía el suicidio como una "maravillosa oportunidad" que no debería restringirse a las personas enfermas o discapacitadas. El Times también informaba de que la Clínica Universitaria de Zurich descubrió que más de una quinta parte de las personas que han muerto en Dignitas no tenían enfermedades terminales.


Las cosas no están mejor en Estados Unidos, pero de eso escribiré otro día. Mañana publicaré otro artículo de "Buscar la buena suerte", espero que os esté gustando. y que aporteis ideas, para intercambiarlas serenamente y dialogar.

No hay comentarios: