viernes, 9 de septiembre de 2011

LA CULPA DE LOS BANCOS


El otro día, cenando con dos amigos, surgió la conversación de la culpa de los bancos en la actual crisis económica. Uno de ellos defendía que atribuir la culpa de la crisis a los bancos y a las grandes empresas era un argumento casposo, pasado, decimonónico. El otro, en cambio, defendía esa postura. Dio una explicación que me recordó a la de Leopoldo Abadía y su crisis Ninja. La explicación me pareció clara. 

 En época de bonanza económica, cuando todo va como una locomotora, los bancos conceden hipotecas que antes nunca se les ocurriría conceder. A personas que no tienen ninguna garantía de devolver el préstamo. Pero estas personas quieren comprar una casa de 60 millones que, tal como van las cosas, dentro de dos años valdrá ochenta. Por lo tanto el banco, si al final se queda con la casa sale todavía ganando. Por eso, conceden hipotecas no por sesenta, sino por setenta. De esta manera los bancos, en el peor de los casos, si se quedan con la casa hipotecada, ganan todavía diez. Con los diez de más que les conceden esas personas se compran un coche, se van a cenar, se van de vacaciones... activan un tren de vida y un tren económico que está, en algún caso, por lo menos diez millones por encima de sus posibilidades. Y en los casos normales, setenta millones por encima. 

 Pero la economía se estanca. Los pisos de 60 millones pasan a valer 20. A los que se les había concedido la hipoteca se quedan sin trabajo, inmediatamente sin "tren de vida", poco después, si no tienen indignados en la puerta: sin casa. Y el banco pierde, aunque se quede con la casa, que ahora vale 20, y no hay como venderla. 

 En estas, el Gobierno va y concede deuda a los bancos. Es decir, ayuda a quien está en el origen de todo el entramado.

Sin duda da qué pensar. Faltan elementos al inicio de la argumentación: ¿por qué la economía está como una locomotora y por qué se estanca? Y también en medio ¿qué responsabilidad tienen las personas que viven por encima de sus posibilidades?¿son libres de hacerlo aunque afecte, más tarde o más temprano, no sólo a sus familias sino a toda la sociedad? Muy posiblemente haya más flecos...

1 comentario:

Javier dijo...

En cualquier caso, no se pueden despachar temas como la crisis actual con diagnósticos simplificadores. El sistema financiero, tal como está concebido, es en buena parte también motor de la actividad económica. Por eso mismo hay que exigirle que sea muy cuidadoso con lo que hace. Y, sobre todo, exigir responsabilidades personales. Puede ser bueno defender la continuidad de los bancos, con ayudas públicas si es preciso. Pero si algún directivo se ha equivocado, habrá que exigirle responsabilidades.